
Parque Nacional de Nyerere (Selous)
El parque nacional más grande de Tanzania
¿Cómo es posible que el parque nacional más grande de Tanzania sea casi desconocido fuera del país? Tal vez el nombre Selous resulte más familiar. En 2019, 6 reservas recibieron a la vez la categoría de parque nacional. Una enorme parte de la Reserva de Caza de Selous, con una superficie similar a la de Bélgica, pasó a formar el Parque Nacional de Nyerere: un lugar imponente donde los animales salvajes se mueven en libertad y los viajeros llegan para disfrutar de safaris con gran riqueza de fauna. En Nyerere se pueden ver leones, elefantes y, por supuesto, búfalos, además de leopardos y rinocerontes. Quien tenga la suerte de observar todos estos animales habrá visto los Big Five de África. Esta reserva gigantesca es un mundo aparte, donde la naturaleza intacta se conserva para las generaciones futuras.
Nyerere (Selous)
El área del parque nacional es tan extensa, y los visitantes tan escasos en sus zonas más remotas, que es posible pasar todo el día de safari sin cruzarse con otros vehículos. Además, en Nyerere también se pueden realizar otros tipos de safari: safari a pie y safari en barco por el río. Las tierras fértiles del parque se alimentan del Rufiji, el río más grande de Tanzania. En sus aguas viven numerosos cocodrilos e hipopótamos. ¡En el parque hay alrededor de 40.000 hipopótamos! Y por sus tierras se mueve una población aún mayor de elefantes. Quienes disfrutan de la observación de aves también encontrarán aquí un destino muy interesante, con hasta 450 especies registradas. Los caminos y rincones apartados del parque más grande de África oriental esperan ser recorridos.
Datos interesantes sobre Nyerere (Selous)
El parque lleva el nombre del primer presidente de Tanzania, Julius Nyerere. Junto con la vecina Reserva de Caza de Selous, donde alrededor de 18.000 km² de tierra protegida conservaron ese nombre después de que la mayor parte de Selous se transformara en el Parque Nacional de Nyerere, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este reconocimiento se basa en la conservación de la naturaleza en su estado original y en la elevada biodiversidad de la región. Además de grandes poblaciones de elefantes, búfalos, leones e hipopótamos, esta vasta área, de casi 31.000 km², alberga una gran diversidad de antílopes, incluidas especies poco comunes como el alcélafo de Lichtenstein, el antílope ruano y el antílope sable. El Parque Nacional de Nyerere se considera el último refugio de una gran población de perros salvajes africanos. El espíritu del safari se percibe especialmente en las caminatas por la naturaleza y, para los más intrépidos, en las noches en la sabana en los llamados Fly Camps: campamentos de tiendas montados directamente bajo el cielo abierto africano.
Fotografía de Nyerere (Selous)
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