El Parque Nacional del Serengeti forma parte del ecosistema del mismo nombre y es una de las áreas protegidas más célebres de África, con casi 15.000 km². Además, es el parque nacional más antiguo de Tanzania: se creó en 1951 y fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1981. Sabanas interminables, una fauna salvaje extraordinaria y fenómenos geológicos singulares definen el Serengeti. Por el parque discurre la ruta de la gran migración de los ñus, y es uno de los lugares donde se pueden ver los célebres Big Five africanos: elefantes, leones, búfalos, rinocerontes y leopardos.
En nuestro último artículo reunimos los datos más interesantes sobre el Parque Nacional del Serengeti.
Datos sobre uno de los ecosistemas más antiguos del mundo
El ecosistema del Serengeti es una región geográfica de Tanzania. Su área protegida abarca unos 30.000 km² e incluye el Parque Nacional del Serengeti y varias reservas más. Se trata de uno de los ecosistemas más antiguos del planeta y tiene una enorme importancia ecológica. Alberga una gran variedad de especies, incluidas especies endémicas que no existen en ningún otro lugar del mundo.
1. Kopjes: un fenómeno geológico singular
Quienes visitan el Parque Nacional del Serengeti pueden contemplar una formación geológica extraordinaria conocida como kopjes. Son antiguas rocas cristalinas que emergen a través del suelo y dejan al descubierto afloramientos de granito de varios metros de altura. A medida que las rocas más blandas se erosionan, aparecen picos graníticos irregulares, modelados y fragmentados por vientos intensos y cambios de temperatura. Estas formaciones, llamadas kopjes, ofrecen rocas calentadas por el sol que los leones suelen elegir para descansar. También aportan sombra y un punto de observación estratégico, desde el que los leones se resguardan del fuerte sol africano y vigilan su entorno.
Los kopjes son un rasgo distintivo del paisaje del Serengeti y funcionan como pequeños oasis verdes en medio de las vastas llanuras. Albergan cientos de especies vegetales y están llenos de insectos, lagartos, serpientes y pequeños roedores. A menudo son algunos de los mejores puntos para observar leones, guepardos y leopardos buscando refugio del sol.
2. Volcán Ol Doinyo Lengai
Situado cerca del Parque Nacional del Serengeti, el volcán Ol Doinyo Lengai es uno de los más jóvenes y activos de África oriental. Su singularidad reside en que expulsa lava carbonatítica, a diferencia de la lava rica en sílice habitual en la mayoría de los volcanes. Este tipo de lava, poco común y enriquecida con sodio y potasio, puede entrar en erupción a temperaturas relativamente bajas, entre 500 y 600 °C. En lugar del rojo intenso habitual, la lava presenta un tono marrón oscuro o negro; es excepcionalmente fluida y relativamente fría, y su origen sigue siendo un misterio.
Ol Doinyo Lengai alcanza los 1.962 m s. n. m. Sus coladas de lava carbonatítica, ricas en nutrientes, descienden desde la cumbre hasta las llanuras cercanas del Serengeti y enriquecen el suelo. El pueblo masái, originario de la zona, venera este volcán como la "Montaña de Dios".
Datos sobre la fauna salvaje del Serengeti
Calcular el número exacto de animales del parque nacional es complicado, ya que limita con otras reservas y la fauna salvaje se desplaza libremente entre distintas áreas. Aun así, las cifras aproximadas ayudan a entender la enorme biodiversidad del Serengeti.
Por ejemplo, Tanzania Wildlife Research Institute (TAWIRI) estimó la población local de elefantes en unos 7.000 ejemplares en 2020, y ese mismo año se contabilizaron alrededor de 60.000 búfalos. La Encyclopedia Britannica señala que el parque alberga aproximadamente 3.000 leones. Pero, sin duda, uno de sus grandes emblemas es la imponente gran migración de los ñus, de la que hablamos a continuación.
1. La gran migración de los ñus
Cada año, más de 1 millón de ñus, acompañados por cientos de miles de cebras y gacelas, forman inmensas manadas para atravesar las llanuras verdes en busca de alimento. Su migración dibuja un amplio recorrido circular en sentido horario, que empieza en el Parque Nacional del Serengeti, en Tanzania, y se prolonga hasta la reserva Maasai Mara, en Kenia. El trayecto está lleno de riesgos: cruces de ríos peligrosos repletos de cocodrilos y vastos territorios patrullados por grandes felinos depredadores, atentos a los miembros más vulnerables de las manadas. Este espectáculo natural, dramático y poderoso, se repite desde hace miles de años.
Entre noviembre y enero, la migración regresa a Tanzania: los animales procedentes de la reserva Maasai Mara, en Kenia, atraviesan el Parque Nacional del Serengeti en dirección al Área de Conservación del Ngorongoro. Durante febrero y marzo recorren sobre todo el sur del Serengeti, y en abril se desplazan hacia el oeste, en dirección al río Grumeti. Con el inicio de la estación de lluvias en Tanzania, de mayo a junio, las manadas continúan hacia el oeste y cruzan los ríos Mbalageti y Grumeti. La estación seca comienza en julio, lo que empuja a los herbívoros hacia el norte, en dirección a la frontera con Kenia, a la que suelen llegar a finales de septiembre. En octubre, algunos animales vuelven a Maasai Mara en busca de agua fresca y pastos.
2. El Serengeti tiene la mayor población de leones del mundo
El Serengeti cuenta con una biodiversidad muy rica, capaz de sostener una de las densidades de leones más altas del planeta. Las estimaciones indican que el parque alberga unos 3.000 leones. Estos animales imponentes forman manadas que suelen incluir hasta 3 machos y varias hembras, normalmente con 1 hembra dominante. Las leonas son las principales cazadoras dentro del grupo.
Durante la gran migración de los ñus, los leones encuentran una fuente de alimento abundante, aunque fuera de ese periodo también cazan otros animales, como búfalos. Su comunicación es compleja y variada, con una amplia gama de vocalizaciones, y mantienen una estricta jerarquía social que regula las interacciones dentro de la manada.
Viajar al Serengeti permite observar a estos animales en su entorno natural. Acostumbrados a la presencia humana, los leones no suelen apartarse ante los vehículos, lo que favorece encuentros muy cercanos con la fauna salvaje. Esa proximidad ayuda a quienes visitan el Parque Nacional del Serengeti a apreciar con más profundidad las complejas estructuras sociales y los comportamientos de los leones en libertad.
3. Rinocerontes negros en el Serengeti
El Serengeti también alberga al rinoceronte negro, una de las especies más representativas de África y, al mismo tiempo, en peligro crítico de extinción. Este gran mamífero de sabana ha sufrido de forma drástica por la caza furtiva. World Wildlife Fund informa de que la población de rinoceronte negro cayó de unos 70.000 ejemplares en la década de 1960 a apenas 2.400 a comienzos de la década de 1990. Los esfuerzos de conservación han elevado desde entonces la cifra hasta aproximadamente 5.000 individuos, pero la especie sigue en una situación crítica.
lidera los esfuerzos para proteger a los rinocerontes negros, especialmente en la zona de los kopjes de Moru, en el Serengeti. Los rangers del parque protegen a estos animales con gran dedicación y recientemente se ha permitido el acceso de visitantes a zonas de avistamiento de rinocerontes mediante el pago de una tasa.
Datos sobre los pueblos del Serengeti
El Serengeti no solo tiene importancia ecológica: también desempeña un papel cultural, social y económico destacado en Tanzania. Las tierras circundantes son el hogar de los masáis, un pueblo indígena africano. El parque nacional atrae a viajeros de todo el mundo, impulsa el empleo local y contribuye a los ingresos del país. Su popularidad ayuda además a dar visibilidad a la importancia de conservar la fauna salvaje a escala global.
1. El pueblo masái
Los masáis, uno de los pueblos más antiguos de África, viven en estrecha relación con la naturaleza y en gran medida apartados de la civilización moderna. Mantienen costumbres ancestrales y hablan maa, una lengua compartida por unos 15 grupos étnicos. Aunque el suajili y el inglés son las lenguas oficiales de Tanzania, muchos masáis son bilingües o trilingües.
Hoy, los miembros de esta comunidad viven de la ganadería; muchos todavía no saben leer ni escribir, pero manejan con destreza lanzas, arcos y otros tipos de armas artesanales. En la actualidad sí tienen contacto con el mundo moderno, aunque de forma limitada, sin permitir que las comodidades contemporáneas penetren demasiado en su comunidad ni alteren su modo de vida tradicional.
Si viajas a Tanzania, podrás ver a los masáis con su vestimenta distintiva e incluso, quizá, presenciar algunos de sus rituales. En las ciudades grandes, muchos miembros de la comunidad han abandonado su estilo de vida tradicional para ganar dinero posando en fotografías con viajeros y vendiendo recuerdos.
2. Estrellas de Hollywood visitan el Serengeti
El Parque Nacional del Serengeti es uno de esos lugares legendarios del planeta que atraen tanto a viajeros anónimos como a celebridades. En 2006, la famosa pareja formada por Will Smith y Jada Pinkett-Smith celebró allí su aniversario de boda. Se alojaron en un hotel de lujo dentro de la reserva privada Singita Grumeti Reserves.
Más tarde, en 2011, Angelina Jolie y Brad Pitt visitaron el Serengeti. Fueron vistos durante un safari, coincidiendo con la gran migración. Ese mismo año, el actor de Hollywood Leonardo DiCaprio, también muy activo en la defensa del medioambiente, viajó a Tanzania y visitó el Serengeti para conocer de primera mano los efectos devastadores de la caza furtiva y del comercio ilegal de fauna salvaje. Posteriormente, DiCaprio donó 1 millón de dólares a Grumeti Fund, una organización dedicada a la conservación de la fauna del Serengeti.
En 2019, el parque recibió la visita del viajero y presentador de televisión británico Bear Grylls, muy conocido como conductor del popular programa "Man vs. Wild" de Discovery Channel. Grylls asistió a un evento destinado a recaudar fondos para la recuperación de poblaciones de especies amenazadas. Como parte de la campaña, participó en un reto de supervivencia de 24 horas dentro del parque y recaudó más de 800.000 dólares.
3. Visitas de la realeza
El Serengeti también ha atraído a miembros de la familia real británica. Por ejemplo, Guillermo y Harry lo visitaron en 1991 junto a su padre y su madre, la princesa Diana.
En 2018, el duque de Cambridge viajó a Tanzania en su papel de presidente de United for Wildlife y patrono de Tusk Trust, antes de la conferencia sobre comercio ilegal de fauna salvaje organizada ese año por el Gobierno del Reino Unido.
Datos sobre la conservación de la fauna salvaje en el Serengeti
El singular ecosistema del Serengeti constituye un patrimonio natural esencial para la comunidad internacional. Preservar las poblaciones de fauna salvaje en esta zona es una prioridad no solo para Tanzania, sino para toda África. Se estima que cada año mueren alrededor de 100.000 animales en el ecosistema del Serengeti. Por ello, las iniciativas de conservación siguen ocupando un lugar prioritario en la agenda del Gobierno. Sus bases se establecieron ya en la década de 1960 gracias a un hombre llamado Bernhard Grzimek.
1. Bernhard Grzimek y su hijo Michael: "El Serengeti no debe morir"
"El Serengeti no debe morir" es una obra clave en la historia del Serengeti y de África en su conjunto. Su autor, Bernhard Klemens Maria Grzimek, fue un zoólogo y viajero alemán que dirigió durante muchos años el zoológico de Fráncfort. Creó la película documental y, más tarde, un libro con el mismo título en colaboración con su hijo Michael, fallecido trágicamente durante el rodaje. En 1960, la película recibió el Óscar al mejor documental.
¿Por qué esta película y este libro son tan importantes para la historia de Tanzania y, en particular, del Serengeti? Todo comenzó cuando África, tras muchos años de aislamiento, se abrió por fin al resto del mundo en el siglo XX. El desarrollo del transporte aéreo acercó el continente a los países occidentales, ya avanzados, que primero llegaron con guerras y después con sus regímenes coloniales, causando graves daños a una fauna hasta entonces poco alterada.
Cazadores, furtivos y contrabandistas sacaban de la zona toneladas de pieles, cuernos, colmillos y piel de cocodrilo. Como consecuencia, las poblaciones de muchos animales empezaron a disminuir a un ritmo catastrófico. Bernhard Grzimek decidió poner fin a esa devastación y dedicó todos sus esfuerzos a salvar la biodiversidad del continente.
Después de la guerra, Grzimek fue nombrado director del zoológico de Fráncfort, que para entonces había quedado casi completamente destruido. Al principio viajó a África con su hijo menor para comprar animales para el zoológico. Pero, al presenciar las escenas terribles que se estaban produciendo en territorios antes intactos, el científico quedó consternado.
Junto con Michael, puso en marcha una campaña a gran escala para salvar las poblaciones de animales salvajes. Grzimek asesoró a los gobiernos de jóvenes países africanos, participó activamente en la creación de parques nacionales, impulsó el desarrollo del turismo y consiguió equipamiento técnico para la protección de la fauna salvaje. Invirtió casi todos los ingresos obtenidos con sus libros y películas en un fondo destinado a proteger animales amenazados. También llevó a cabo, junto con su hijo, un amplio trabajo científico. Sobrevolando el continente en una avioneta, trazaron las rutas migratorias de los animales para delimitar correctamente los límites de los parques nacionales.
En "El Serengeti no debe morir", Grzimek describió los extraordinarios animales africanos, así como la vida y las costumbres de los pueblos locales. El libro se tradujo a 30 idiomas y alcanzó una tirada total de decenas de millones de ejemplares. Pero la principal misión de esta obra era llamar la atención pública sobre un problema de conservación que estaba adquiriendo proporciones enormes. Y sus autores cumplieron esa tarea con brillantez.
Hoy tenemos la oportunidad de contemplar la sabana africana, aún bien conservada, con su asombrosa fauna salvaje, en gran parte gracias a los esfuerzos de Bernhard y Michael Grzimek.
2. Serengeti De-Snaring Project
La caza furtiva es un grave problema para el Serengeti, igual que para toda África. Sigue suponiendo una amenaza seria para la supervivencia de elefantes, rinocerontes y otras especies animales cuyas poblaciones disminuyen con rapidez. El proyecto conjunto de Tanzanian National Parks (TANAPA) y Frankfurt Zoological Society (FZS) está orientado a rastrear a los furtivos y retirar de las áreas protegidas las trampas colocadas en zonas de alta actividad de fauna salvaje.
El proyecto Serengeti De-Snaring ayuda a organizar y formar grupos especiales de rangers que trabajan estrechamente con la administración del parque nacional para localizar y neutralizar las trampas instaladas por furtivos.
Altezza Travel también participa activamente en la ejecución del proyecto. Cada mes realizamos aportaciones benéficas de entre 500 y 700 dólares, destinadas a combustible para vehículos de patrulla, comida y salarios de los rangers. A pesar de los resultados importantes ya conseguidos, TANAPA y FZS siguen animando a los donantes a sumarse a la iniciativa y contribuir a preservar un entorno natural bien conservado, importante no solo para África, sino para todo el mundo. Los detalles del programa y las opciones de participación están disponibles en la web oficial de FZS.
Preguntas frecuentes sobre el Serengeti
El Parque Nacional del Serengeti ocupa aproximadamente 14.763 kilómetros cuadrados. Forma parte del ecosistema más amplio del Serengeti, que abarca unos 30.000 kilómetros cuadrados e incluye otras reservas y áreas protegidas.
El Serengeti es conocido sobre todo por la gran migración de ñus, un movimiento anual de más de 1.000.000 de ñus junto con cientos de miles de cebras y gacelas. Este fenómeno es uno de los acontecimientos naturales más impresionantes del mundo y muestra la abundancia de fauna salvaje del parque.
El ecosistema del Serengeti es uno de los más antiguos del planeta, con indicios que sugieren que existe en su forma actual desde hace al menos 1.000.000 de años. El parque nacional como tal se creó en 1951, y en 1981 fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El Serengeti destaca por su biodiversidad incomparable y por sus vastos paisajes intactos. Sostiene una gran variedad de fauna salvaje, incluida la mayor concentración de grandes depredadores del mundo, como los leones, lo que lo convierte en un área clave para la conservación y en un destino extraordinario para los amantes de la naturaleza.
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