Atrás

Antílopes y gacelas: ¿cuál es la diferencia?

counter article 25346
Valoración:
Tiempo de lectura: 5 min.
Safari Safari

Distinguir antílopes y gacelas no siempre es fácil, y hay una buena razón para ello. Todas las gacelas son antílopes, pero no todos los antílopes son gacelas. Entonces, ¿qué convierte a una gacela en gacela? ¿Y qué tipos de antílopes existen? En este artículo repasamos algunos de los datos más fascinantes sobre estos animales esbeltos y elegantes.

DATOS CLAVE
Las distintas especies de antílope varían mucho en tamaño, hábitat, comportamiento y forma de los cuernos.
Todas las especies de gacela, en cambio, comparten muchas similitudes.
Es difícil distinguir las gacelas de otros antílopes, porque las gacelas son solo un subgrupo dentro de los antílopes.
Las principales diferencias entre las gacelas y otros antílopes están en el tamaño, el hábitat y rasgos como el tamaño de la manada o si las hembras tienen cuernos.

Para entender quién es quién entre los antílopes, conviene empezar por las definiciones de antílopes y gacelas, y por el lugar que ocupan en la clasificación animal.

¿Qué es un antílope?

Los antílopes son mamíferos ungulados de la familia Bovidae, pero no pertenecen a un único género. El término «antílope» se utiliza de forma amplia para referirse a todos los bóvidos excepto el ganado bovino, las cabras y las ovejas. Estos animales son originarios de África y Eurasia, aunque el berrendo norteamericano, a menudo llamado antílope, es una notable excepción geográfica.

Existen unas 100 especies de antílopes, la mayoría de ellas en África. Es un grupo increíblemente diverso. Entre los más conocidos están los ñus azules, animales clave de la gran migración a través del Serengeti y el Maasai Mara. Pueden alcanzar 1,5 metros de altura y pesar alrededor de 250 kg. Algunos antílopes son incluso mayores. El más grande de todos es el eland gigante, que puede llegar a 1,8 metros de altura y pesar hasta 1.000 kg.

¿Y las gacelas?

Las gacelas son un subgrupo de antílopes, perteneciente sobre todo al género Gazella, aunque algunas especies se clasifican en géneros relacionados como Eudorcas y Nanger. Son bastante más pequeñas que antílopes grandes como el eland. La mayoría de las gacelas no superan 1,1 metros de altura a la cruz. 

La clasificación de las gacelas también puede resultar algo confusa, aunque menos que la de los antílopes en general. Una de las más conocidas es la gacela de Thomson, o «Tommie». Recibe su nombre del explorador escocés Joseph Thomson, uno de los primeros en estudiar las tierras del pueblo maasái. Esta especie vive en Tanzania y Kenia.

De cuerpo esbelto y elegante, con patas largas, están hechas para la velocidad y la agilidad. Las gacelas suelen pesar entre 15 y 75 kg, según la especie. Su rasgo más característico es la velocidad: algunas especies, como la gacela de Thomson, pueden correr a 80–90 km/h, con ráfagas cortas que pueden alcanzar los 97 km/h.

Las gacelas son antílopes de tamaño pequeño o mediano, caracterizados por su constitución esbelta y una velocidad excepcional. Viven en África y Asia. A diferencia de muchos otros antílopes, las gacelas habitan únicamente espacios abiertos, llanuras y semidesiertos, donde su velocidad es su principal ventaja.

Entonces, ¿cómo distinguir una gacela de otros antílopes durante un safari? No es sencillo: algunos antílopes se parecen mucho a las gacelas tanto en aspecto como en comportamiento, pero no lo son. El impala, por ejemplo, es esbelto, de tamaño medio e increíblemente rápido, aunque no es una gacela. En cambio, hay otro antílope muy parecido al impala y casi idéntico en tamaño y peso que sí lo es: la gacela de Grant. La clave para diferenciarlos está en la forma de los cuernos.

Antílope impala
Antílope impala
Gacela de Grant
Gacela de Grant

Gacelas vs. antílopes: diferencias clave

Entonces, ¿cuáles son las principales diferencias entre las gacelas y otros antílopes? No son muchas, y no siempre saltan a la vista, pero existen.

Cuernos

En la mayoría de las especies de antílope, solo los machos tienen cuernos. Entre las gacelas, en cambio, a menudo los tienen tanto machos como hembras. Un dato curioso: los antílopes no mudan los cuernos como los ciervos. Les crecen de forma continua durante toda la vida.

Los cuernos de las gacelas son afilados y ligeramente curvados hacia atrás. En otros antílopes hay más variedad: pueden aparecer cuernos en espiral, muy curvados, etc.

Hábitat

Las gacelas viven solo en llanuras abiertas y secas, y en estepas desérticas, donde el movimiento a gran velocidad les da ventaja. No dependen de fuentes de agua, ya que obtienen la humedad de las plantas que comen.

Algunas especies de antílope también habitan sabanas abiertas, pero muchas están adaptadas a bosques, zonas de matorral, humedales o incluso regiones montañosas, normalmente allí donde el agua es más abundante.

Aspecto y tamaño

Todos los antílopes son principalmente marrones, con tonos grises, rojizos o amarillos, y suelen tener el vientre blanco. Su coloración va de los tonos arena claros al marrón oscuro. Muchos presentan rayas oscuras o marcas en la cara.

Las gacelas suelen ser más claras y de tonos más uniformes, lo que les ayuda a camuflarse mejor en espacios abiertos.

Órix del Cabo
Órix del Cabo
Gacela rhim, también conocida como gacela de cuernos finos, del Sáhara: una especie amenazada
Gacela rhim, también conocida como gacela de cuernos finos, del Sáhara: una especie amenazada

También hay una diferencia apreciable de tamaño. Las gacelas se mueven dentro de un rango relativamente estrecho: no son ni muy grandes ni muy pequeñas. Su altura a la cruz suele oscilar entre 54 y 120 cm. Los antílopes, en cambio, muestran una variación mucho más amplia. Incluyen gigantes como el eland, además de especies diminutas como el dik-dik o el antílope real. Los antílopes más pequeños miden apenas 25–30 cm a la cruz y pesan tan solo 3,5 kg.

Comportamiento

Las gacelas son conocidas por el «stotting»: saltos verticales altos con las 4 patas separadas del suelo. Los científicos no tienen claro por qué lo hacen, sobre todo cuando hay depredadores cerca. Una teoría apunta a que es una muestra de fortaleza: «No merece la pena perseguirme».

Por lo general, las gacelas son más rápidas y ágiles que otros antílopes. Sus cuerpos ligeros y estrechos, las cabezas pequeñas sobre cuellos largos y las patas finas les permiten correr, saltar y cambiar de dirección con rapidez. Pueden alcanzar velocidades de hasta 80–95 km/h.

Irónicamente, algunos de los mejores saltadores entre los antílopes son los springboks, muy parecidos a las gacelas pero clasificados en un género aparte, Antidorcas (del griego, «no gacela»), por diferencias en la mandíbula. Pueden saltar hasta 2 metros de altura con las patas rígidas.

Todos los antílopes son animales gregarios. Sus manadas suelen contar con cientos de individuos. Esto se ve especialmente en los ñus migratorios, cuyas manadas pueden unirse en enormes grupos de miles de animales.

Las manadas de gacelas también pueden llegar a reunir cientos de individuos, aunque lo más habitual es verlas en grupos más pequeños, normalmente de unos 10 ejemplares y, a veces, de varias decenas. Si ves un pequeño grupo de antílopes, es muy probable que sean gacelas.

Gran manada de ñus en el Serengeti
Gran manada de ñus en el Serengeti
Pequeña manada de gacelas de Grant en el Ngorongoro
Pequeña manada de gacelas de Grant en el Ngorongoro

Dieta

Otra diferencia parcial está en la dieta. Todos los antílopes son herbívoros, y esto se cumple al 100 % en las gacelas. Sin embargo, algunas otras especies de antílope presentan excepciones interesantes. Los duikers, pequeños antílopes que viven en los bosques tropicales de África, han sido observados comiendo huevos, aves e incluso ranas. Esto los convierte técnicamente en omnívoros.

Con práctica, por ejemplo durante un safari, irás afinando la mirada para distinguir unas especies de antílope de otras. Cuando hayas visto unas cuantas veces gacelas de Grant en libertad, no volverás a confundirlas con impalas. Así que elige un destino y empieza a planificar tu viaje.

Mejores lugares de Tanzania para ver gacelas y antílopes:

Cada uno de estos parques alberga numerosas especies de antílopes y gacelas, una oportunidad inmejorable para compararlas de cerca. Y si alguna vez tienes dudas, tus guías experimentados estarán encantados de ayudarte y compartir datos fascinantes sobre estos animales. Ven a comprobarlo en un safari en Tanzania.

Publicado el 20 June 2025 Actualizado el 26 May 2026
Criterios editoriales

Todo el contenido de Altezza Travel se elabora con el criterio de expertos y una investigación rigurosa, de acuerdo con nuestra Política editorial.

Sobre el autor
Yurii Bogorodskiy

Yuri, investigador y redactor a tiempo completo en Altezza Travel, vive en Tanzania desde 2019. Ha recorrido muchos de sus destinos menos conocidos, entre ellos los parques nacionales de Kitulo y Rubondo, el lago Victoria, Zanzibar y numerosos enclaves históricos, naturales y arqueológicos.

Leer biografía completa
Añadir comentario
¡Gracias por tu comentario!
Aparecerá en la web tras la revisión
Si tienes alguna pregunta, escríbenos por WhatsApp cuando quieras

¿Quieres saber más sobre los viajes de aventura en Tanzania?

¡Habla con nuestro equipo! Conocemos de primera mano los principales destinos de Tanzania. Nuestros asesores de viaje, con base junto al Kilimanjaro, están listos para compartir recomendaciones y ayudarte a planificar un viaje memorable.

Más artículos interesantes

Correcto
Hemos recibido tu solicitud
Si quieres hablar ahora con nuestro equipo, toca abajo para escribirnos por WhatsApp
¡Ups!
Lo sentimos, algo ha salido mal...
Contacta con nosotros a través del chat online o por WhatsApp y estaremos encantados de ayudarte
¿Estás preparando un viaje a Tanzania?
Nuestro equipo está siempre aquí para ayudarte
RU
Prefiero:
Al hacer clic en «Enviar», aceptas nuestra Política de privacidad.