Tingatinga es un estilo pictórico que representa animales africanos con colores vivos, por lo general sobre lienzos cuadrados. Se caracteriza por la sencillez, la ausencia de perspectiva y una paleta intensa y saturada. Este estilo nació en Tanzania en la década de 1960, pero hoy es popular en toda África Oriental y reconocible en muchas otras partes del mundo.
Te acercamos a la pintura tingatinga, con ejemplos, el origen del nombre y las raíces del estilo, y te contamos dónde comprar obras originales de arte tingatinga.
Arte tingatinga
En sus orígenes, las pinturas tingatinga se realizaban sobre piezas cuadradas de tablero de fibra prensada, de unos 60 cm por 60 cm. Era un material asequible para los artistas y cómodo para los compradores: las obras pequeñas cabían fácilmente en una maleta y se llevaban a casa como recuerdo. Por eso a veces se llama al tingatinga «arte de aeropuerto»: se transporta muy bien.
Históricamente se utilizaba pintura esmaltada, del tipo empleado para pintar bicicletas. Seca despacio, deja un acabado brillante y mantiene los colores vivos. Hoy es más habitual usar esmaltes de secado rápido. Pero los temas siguen siendo en gran parte los mismos que en los años 60 y 70: animales africanos fácilmente reconocibles, paisajes tanzanos y, en ocasiones, personas o edificios.
Hoy, las tiendas de recuerdos de Tanzania venden no solo los pequeños cuadros cuadrados clásicos, sino también formatos rectangulares. También son populares los paneles verticales alargados, perfectos para decorar los espacios de pared entre ventanas. Estos animales simplificados y de colores intensos aparecen además en artículos de decoración para el hogar, como percheros.
También encontrarás animales y plantas de estilo tingatinga en una amplia variedad de recuerdos: tazas, ceniceros, espejos compactos, carteras, posavasos y mucho más.
Además de los habituales animales del Big Five, aparecen peces, escenas de la vida cotidiana en ciudades y pueblos de Tanzania, y diversos estilos ornamentales. Los artistas de Zanzibar, la famosa isla tanzana, ayudaron a ampliar el repertorio de temas. Incluso hay motivos bíblicos e imágenes que remiten a mitos tradicionales de África Oriental. Aun así, jirafas, cebras, elefantes, leones, pavos reales y antílopes siguen siendo los más populares entre los compradores.
El proceso pictórico apenas ha cambiado: los artistas aplican primero los colores de fondo, los dejan secar y después pintan encima los motivos principales. A menudo, un mismo lienzo reúne varios animales, rodeados de patrones o flores. Otro motivo habitual es un cardumen de peces dispuesto en espiral. Los peces pueden tener una forma uniforme o combinar tamaños y siluetas distintas en una composición muy colorida.
Rasgos esenciales del estilo tingatinga: todas las imágenes son planas, sin sombras, y siguen los principios del primitivismo: colores limpios y vivos, con detalle en todos los planos.
Las obras actuales suelen realizarse sobre lienzo, lo que facilita el transporte: pueden retirarse del bastidor, enrollarse en un tubo y guardarse con cuidado.
Edward Tingatinga: el artista tanzano detrás del estilo
Tingatinga es el apellido del artista que creó este estilo. Edward Saidi Tingatinga era del sur de Tanzania. Algunas fuentes sostienen que nació en el norte de Mozambique. Sin embargo, familiares y artistas que lo conocieron insisten en que nació en Namochelia, un pueblo hoy desaparecido de la región tanzana de Ruvuma, cerca de la frontera.
Con 25 años, en 1957, Edward se trasladó al norte, a la región tanzana de Tanga, para trabajar, al principio en una plantación de sisal. En 1960 se mudó a la entonces capital, Dar es Salaam, donde trabajó como jardinero, después como vendedor de fruta y, por último, como auxiliar de laboratorio en un hospital.
Con el tiempo empezó a trabajar para una familia india practicante del hinduismo. Su casa estaba llena de calendarios con escenas de la mitología hindú. En aquella época, Edward también exploraba las artes: tocaba el xilófono en una banda amateur. En 1968 comenzó a pintar copiando las escenas de aquellos calendarios. Por eso los pavos reales aparecen con frecuencia en sus primeras obras.
Como Tingatinga era autodidacta, el estilo naïf surgió de forma natural. Poco después se casó, y su mujer vendía sus pinturas cerca del centro de Dar es Salaam. Turistas y expatriados del acomodado distrito de Oyster Bay no tardaron en fijarse en ellas.
Su obra fue ganando popularidad. La gente de su entorno lo presentó a otros artistas y galeristas. Celebró exposiciones individuales, e incluso algunas de sus pinturas llegaron a mostrarse en distintos lugares de Europa y Japón.
Edward dejó su trabajo en el hospital y se dedicó por completo a la pintura. Reunió a un grupo de alumnos que hicieron suyas sus técnicas. También llegaron familiares de su pueblo para aprender; se dice que firmó algunas de sus obras con su propio nombre. Sus pinturas se vendían bien y su estilo se imitó ampliamente.
Aquello duró 4 años, hasta que su vida se vio truncada de forma repentina. En 1972, Edward Tingatinga murió por una bala perdida de la policía. Nunca se dieron explicaciones oficiales, pero una versión de los hechos apunta a lo siguiente: Edward y unos amigos conducían de noche por Dar es Salaam para celebrar una venta exitosa. Una patrulla policial los confundió con delincuentes y ordenó detener el coche. El conductor no obedeció y la policía abrió fuego. Edward recibió un disparo y murió en el acto. Tenía 40 años.
La trágica noticia se difundió por Tanzania y también en el extranjero. A partir de entonces, su escuela creció, incorporando nuevos miembros mientras seguía reproduciendo en gran medida las obras del fundador.
Hoy, en Dar es Salaam, la misma tienda donde se vendieron las primeras obras de Edward alberga la Tingatinga Arts Co-operative. Sus alumnos trabajaron allí hasta 2015, cuando falleció el último alumno directo. Ahora, los alumnos de sus alumnos mantienen viva la tradición. El estilo está tan extendido que cientos de artistas de toda Tanzania, e incluso de Kenia, Mozambique y otros lugares, lo reproducen.
Curiosamente, el estilo incluso salió del lienzo y llegó a la televisión.
Tinga Tinga Tales
El estilo pictórico tingatinga resulta tan atractivo visualmente para los niños que, entre 2011 y 2012, la BBC encargó en Kenia una serie educativa de dibujos animados llamada Tinga Tinga Tales.
En ella aparecen animales animados que cuentan historias para niños. Cada episodio parte de un relato tradicional africano que explica algún rasgo de los animales, como por qué las serpientes no tienen patas, cómo consiguieron sus rayas las cebras o por qué los camaleones cambian de color.
Se produjeron 52 episodios, de 11 minutos cada uno. La serie tuvo éxito más allá de África Oriental y se emitió en muchos países, entre ellos el Reino Unido, Francia, Alemania y otros.
La pegadiza canción de cabecera, compuesta por el músico keniano Eric Wainaina, la reconocen niños de muchos países.
Así, las pinturas creadas por un artista autodidacta en un estilo local singular cobraron vida y se difundieron mucho más allá de las fronteras de Tanzania.
Todo el contenido de Altezza Travel se elabora con el criterio de expertos y una investigación rigurosa, de acuerdo con nuestra Política editorial.
¿Quieres saber más sobre los viajes de aventura en Tanzania?
¡Habla con nuestro equipo! Conocemos de primera mano los principales destinos de Tanzania. Nuestros asesores de viaje, con base junto al Kilimanjaro, están listos para compartir recomendaciones y ayudarte a planificar un viaje memorable.
